Miércoles, 25 de diciembre de 2013
 
Condición colonial del conocimiento en el ámbito educativo

Condición colonial del conocimiento en el ámbito educativo

Agapito Calizaya Huayllani.- Desde la Reforma Educativa de 1952 se permitió a los indios y a la clase empobrecida acceder a la educación sin restricción, sin embargo, ello no significó eliminar las jerarquías coloniales y a causa de ello se orientó a la creación de una Educación Rural para indios y otra Educación Urbana para criollos mestizos y otra más elitista una Educación Privada para adinerados y ricos, que llevó a la desigualdad social, desde ese punto de vista los conocimientos en el ámbito educativo fueron, mas centralizados, rigurosos hegemónicos y discriminatorios en la enseñanza y aprendizaje hasta el día de hoy.
En mi experiencia personal, casi toda mi vida aprendí en el temor de no ser llamado la atención por mis profesores y criticado por mis propios compañeros donde los conocimientos que me impartían eran transmitidos por el profesor(a) y los contenidos eran descontextualizados, existían temas y conocimientos que no me sirvieron en la solución de problemas que la vida me presentaba, sin embargo, tenía que aprender contra mi voluntad y mi necesidad en algunos casos de memoria, donde no existía libertad de participar, existía un sometimiento al dominio del profesor o profesora además, a todos nos median con la misma horma del calzado, sin importarles si aprendíamos o no lo que nos enseñaban. Por otro lado, también conocí experiencias innovadoras con el objeto de mejorar la calidad de la educación en la producción de conocimientos, sobre cuyos resultados, por lo general no existen evaluaciones completas como ser: El programa de Escuela Multigrado (PEM), el Proyecto de Educación Intercultural Bilingüe (PEIB).
Por tanto digo que, el conocimiento colonial siempre se ha ido impartiendo en las escuelas, donde el modelo educativo vigente y el currículo escolar no toma en cuenta la diversidad social, étnica, cultural y lingüística del país y están pensando más para un tipo de sociedad homogénea, las metodologías que por lo general son inadecuados que no estimulan la participación del alumno, sino, por el contrario, la reprimen con una enseñanza generalizada del castellano. Ahora bien, pienso yo que la producción de conocimientos debe suponer una transformación de la realidad, no debe tratarse de un conocimiento académico ni especializado desarticulado de la práctica educativa, sino, de un conocimiento concreto y práctico que permita el cambio de la educación y de la realidad, y bien lo dice Hugo Zemelman que, “El conocimiento está reducido a la simple conservación o reproducción de lo existente”, es más, indica que, “El surgimiento de conocimientos especializados y operativos coloca a la humanidad en situaciones de que el conocimiento está cada vez menos acompañado de pensamiento vivo que lo trascienda”, esa es la realidad que vive Bolivia con su educación, de acuerdo a las lecturas de Javier Salcedo, Estela Quintar, Maturana, Samanamud todos ellos coinciden con un grito de libertad a la opresión del sujeto de una educación colonial del conocimiento impartida en las escuelas.
Hoy se habla mucho de transformación, de cambio, de reforma educacional, pero, me pregunto ¿Cómo podrá ser duradero el cambio, si se olvida al MAESTRO, artífice del cambio?, si no se llega al maestro, si no se cambia su capacidad psíquica, cultural, profesional, “Toda reforma será inútil”, como la escuela de hoy necesita transformarse profundamente; una auténtica Reforma no puede empezar ni por la estructura, ni por los planes, ni por los programas, ni por los libros de textos. Debe empezar por el diálogo con aquel que ha de efectivizar la Reforma en la construcción de conocimientos y la formación del nuevo sujeto de aprendizaje y formación, para ver a una Bolivia nueva en el contexto de una descolonización educativa, social, cultural, religiosa y política.