sábado, 18 de agosto de 2012
 


El consultor Néstor René Espinoza presentó las conclusiones del “Estudio de Georeferenciación y de Estabilización del Cerro Rico de Potosí”.


Un experto en mecánica de rocas observa el hundimiento de la cumbre el año 2011.

PRESENTARON LAS CONCLUSIONES DEL ESTUDIO DEL YACIMIENTO

La situación del Cerro Rico de Potosí es cada vez más delicada

La situación del Cerro Rico de Potosí es cada vez más delicada

El Comité de Preservación del Cerro Rico de Potosí y el consultor Néstor René Espinoza iniciaron anoche la definición de planes que permitan evitar mayor deterioro de la cumbre y estabilización de las áreas catalogadas como de alto riesgo

Guillermo Bullaín Iñiguez

El Cerro Rico de Potosí se encuentra “seriamente enfermo” y urge definir los programas que permitan frenar su deterioro, según señaló el consultor encargado del “Estudio de Georeferenciación y de Estabilización del Cerro Rico de Potosí”, Néstor René Espinoza, en la presentación de las conclusiones en la ciudad de Potosí.
El estudio en cuestión señala cinco áreas de serio riesgo entre las que destaca la cumbre que tiene un hundimiento que está en pleno proceso de expansión debido a la fragmentación de la roca que existe en ese sector.
Otras áreas seriamente deterioradas por trabajos mineros son las laderas noroeste, sudoeste y norte en las que existen saloneos (grandes vacíos) y deterioro de los pilares de sostenimiento, lo cual puede incidir en la estabilidad en el corto o mediano plazo.
El consultor remarcó que el estudio se efectuó de la cota 4.400 hacia arriba pero evidenció que los daños van mucho más abajo aunque no se determinó la profundidad de los mismos.
Espinoza reconoció que, debido al vacío que existe debajo del hundimiento asociado al arrastre de “taqueos”, se está generando una situación de alto riesgo ya que en algún momento esos débiles pilares no podrán seguir sosteniendo la carga que hay en la parte superior.
De acuerdo al estudio, los daños son el resultado de cientos de años de labores mineras de interior mina que dejaron vacíos que pudieran semejar enormes catedrales.
El consultor reconoció que, debido a la dinámica de las rocas, existe una deformación del yacimiento, lo cual se deberá evitar frenando el deterioro por sectores.
Existen varias propuestas para consolidar el relleno de la parte hundida pero se debe establecer con absoluta claridad si las acciones que se tomen no ejercerán presión en las paredes laterales o en el centro ya que ello podría generar mayor daño a futuro.
Entre las alternativas que manejaron los técnicos está el relleno con gomas, plastoformo o burbujas de aire bajo la lógica de colocar en el vacío un material que no tenga mucho peso y pueda servir para instalar una malla o anclajes con alambre de acero.
La parte interior es más difícil de solucionar ya que para ello se postula la paralización de algunas actividades que se encuentren en la zona de alto riesgo y definir un área de seguridad a su alrededor.


DEFINEN PROGRAMAS DE PRESERVACIÓN
Los profesionales que son parte del Comité de Preservación del Cerro Rico de Potosí iniciaron ayer el análisis de las diferentes alternativas en ambientes de la Facultad de Ingeniería de Minas de la Universidad Autónoma Tomás Frías.
Con el apoyo del consultor Néstor René Espinoza, anoche comenzó el análisis de la situación del cerro y las medidas que se pueden establecer para frenar el deterioro.
Algunos habían pedido que los programas se definan en pleno Cerro Rico de Potosí ya que el actual estado del yacimiento no era igual al del pasado mes porque existía un mayor daño.
Sin embargo, el representante de proyectos de Oruro y Potosí del Ministerio de Minería, Víctor Hugo Llanos Sota, solicitó iniciar el trabajo en base a los datos que arrojó el estudio ya que mostraba la situación general del yacimiento.
Se prevé que hasta hoy se puedan formular algunas propuestas para la intervención aunque sobre la base de que a cada área de deterioro le corresponde una solución y que en términos generales las propuestas tomen en cuenta qué genera el deterioro y la forma de eliminar o minimizar esa situación.


EXISTE UN MAYOR DAÑO
Miembros del Comité de Preservación del Cerro Rico de Potosí señalaron que el hundimiento de junio de 2010 tenía un ancho de 18 por 16 metros con una profundidad de 25 metros.
En pasadas horas, los técnicos efectuaron una nueva medición del daño y constataron que la nueva apertura era de 30 por 25 metros y la profundidad había aumentado en aproximadamente 10 metros.
Se remarcó que en la zona de la cumbre se presenta una alta fragmentación de la roca ya que fue víctima del proceso denominado “meteorismo” o destrucción de la roca debido a que en el pasado se congelaba en la noche y descongelaba en el día, lo que afectó la calidad de la roca.
Hoy urge establecer un plan de estabilización que sirva para evitar una mayor dispersión de la roca fragmentada, en especial en la parte que da a la ciudad.
En la reunión también se conoció que el deterioro de la cara posterior del cerro es de tal magnitud que urge encarar acciones inmediatas para que se pueda salvar este cerro.


YACIMIENTO MINERO O CERRO
El consultor Néstor René Espinoza considera que ha llegado el tiempo en el que los potosinos se pregunten si quieren tener un yacimiento minero o un cerro como monumento.
Detalló que, en caso de responder que si se quiere un monumento, se tendrán que establecer planes de intervención integral y paralizar las labores mineras de las cooperativas.
En caso de que se opte por la minería, considera que se podría encarar una explotación a rajo abierto por ser más segura y otorgar mayores beneficios y con parte de la ganancia levantar una estructura parecida al cerro.
Ingenieros potosinos hicieron notar que se quiere mantener esas dos condiciones del cerro y ante lo cual surge la necesidad de analizar la forma de intervención área por área.


NO EXISTEN RECURSOS
Las personas que asistieron a la presentación de los resultados del estudio consultaron si existían recursos para encarar los planes de remediación o proyectos de intervención para frenar el deterioro.
El representante del Ministerio de Minería, Víctor Hugo llanos, señaló que lamentablemente se tardó mucho en contar con las recomendaciones del estudio y que a la fecha no habían definido los mismos.
Debido a ese retraso se corre el riesgo de que los planes operativos anuales de las instituciones se cierren sin contemplar los recursos que se requieren para implementar las recomendaciones.
En la oportunidad también surgieron cuestionamientos a la reticencia de algunas instituciones a aportar para el estudio que se tuvo que encarar con apoyo de varias entidades, las cooperativas mineras y la empresa Manquiri.

Cada vez tiene menos altura

El Cerro Rico de Potosí es cada vez más pequeño en altitud debido a procesos físicos que se presentan de manera natural como el metereorismo (fractura de la roca por descongelamiento y fractura).
En el último tiempo, la altitud del yacimiento sufrió una drástica reducción debido a un hundimiento de más de 20 metros de profundidad.
Estudios que están en poder de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) dan cuenta que para el año 1.545 el cerro tenía un pico perfecto y una altura de 5.183 metros.
Actualmente se calcula que la altura del yacimiento minero es de 4.786 metros ya que en un periodo de 466 años habría rebajado nada menos que 307 metros.
De ser un cono perfecto con una punta claramente definida, en la actualidad el cerro está un poco más bajo, se amplió su diámetro y, para colmo, ya no tiene punta sino que en ese lugar existe un enorme cráter.

Aumenta el hundimiento

En junio de 2010, el hundimiento tenía un acho de 18 X 16 metros y ahora es de 20 X 25 metros