domingo, 21 de agosto de 2011

 


El ex dictador y ex presidente de la república de Bolivia Hugo Banzer Suárez.


Las detenciones fueron una constante en la dictadura de Hugo Banzer.

HOY SE RECUERDAN 40 AÑOS DE LA AZONADA MILITAR

EE.UU. participó en el golpe militar de Hugo Banzer Suárez en 1971

EE.UU. participó en el golpe militar de Hugo Banzer Suárez en 1971


El 11 de junio, en la Casa Blanca se produjo un diálogo entre Henry Kissinger y el presidente Richard Nixon, dejando en claro que el gobierno de EEUU decidió un golpe de estado en Bolivia

Los Tiempos, Cochabamba

  

El jueves 19 de agosto de 1971, la asonada civil militar contra el Gobierno del general izquierdista Juan José
Torres, impulsada por los Estados Unidos, comenzó en Santa Cruz, sede de la nueva burguesía agroindustrial, producto de la Revolución Nacional de 1952. La conspiración se había intensificado en los últimos días, de modo que la fuerzas gubernamentales dirigidas por Mario Rueda Peña, subsecretario del Ministerio de Gobierno, tomó presos a una treintena de personas, entre dirigentes de organizaciones empresariales, entidades regionales, militantes de la Falange Socialista Boliviana (FSB) y del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), de fuerte incidencia en la zona. 
Entre los detenidos figuraba Hugo Banzer Suárez, de 45 años, atrapado en la casa del ex senador del MNR e importante hombre público Dionisio Foianini. Banzer, que tenía el grado de coronel y comandaba el Colegio Militar, fue dado de baja del Ejército tras la fallida intentona de derrocar a Torres el 10 de enero de ese año.

El exilio de Banzer

Banzer se exiló en Argentina. Luego se trasladó a Paraguay, donde, con el cobijo de la dictadura del general Alfredo Stroessner, empezó a conspirar. A principios de julio cruzó la frontera paraguayo-boliviana, y se introdujo clandestino en Santa Cruz.
Fue recluido en el Polígono de Tiro de la policía; el resto fue a dar a la Dirección de Investigación Criminal (DIC) en la calle Independencia y a la seccional del El Pari. A las 15:30 Banzer y otros 16 presos fueron trasladados en avión a La Paz. Poco antes, una multitud estimada entre tres y cuatro mil personas de familiares y adherentes, se congregó en la esquina de la Prefectura, sobre la plaza 24 de septiembre, demandando la liberación de los presos. Enfurecidas destruyeron Radio El Pari, administrada por la Federación Universitaria Local. Luego atacaron la sede de los Fabriles.
Esa misma tarde, a las 17:00, la celebración de los golpistas en la Plaza de Armas de Santa Cruz fue estremecida por una explosión. Se afirma que una militante del ELN colocó un par de granadas en el segundo piso de la Prefectura, cerca del balcón donde se hallaba la plana mayor golpista, que no murió, aunque la onda dejó personas heridas.
En venganza, civiles armados se ensañaron con los presos en la universidad. Dispararon a mansalva sobre personas desarmadas, varias cayeron muertas y heridas.

EE.UU. lo decidió

El 11 de junio, en la Casa Blanca se produjo este diálogo entre Henry Kissinger, el secretario de Estado, y el presidente Richard Nixon, dejando en claro que en las más altas esferas del gobierno norteamericano se había decidió por una salida golpista.
Recientes documentos desclasificados de los archivos norteamericanos revelan que la realidad es más compleja y desnuda las contradicciones entre la CIA, el Departamento de Estado, el embajador norteamericano en Bolivia, Ernest Siracusa, calificado, en la visión de la izquierda, como el cerebro del golpe. Él, como el resto del gobierno americano, estaba muy alarmado por la situación. Tras el fallido golpe de Banzer y Edmundo Valencia el 10 de enero, informó al Departamento de Estado: Nuestra presencia aquí estaba bajo un ataque constante, y nuestra influencia está rápidamente disminuyendo a medida que las fuerzas de izquierda dedicadas a la destrucción de los intereses de EE.UU. en Bolivia se hacen del control.