miércoles, 20 de abril de 2011

 


Los trabajadores afirman que hay la necesidad de profundizar el debate sobre la nacionalización de las minas.

ASUMIRÁN UNA POSICIÓN EN ASAMBLEA GENERAL

Mineros no se cierran a nacionalizar las minas

Mineros no se cierran a nacionalizar las minas


Los mineros advierten que si el gobierno nacionaliza a estas empresas mineras, debe también apoyar al desarrollo de las comunidades como lo hacen las compañías privadas

Los trabajadores mineros asalariados efectuarán una asamblea general en el curso de esta semana con el fin de efectuar un balance
del último conflicto que se tuvo con el gobierno y también para asumir una posición definitiva, respecto a la nacionalización de algunas empresas mineras anunciadas por el gobierno de Evo Morales.
El secretario de conflictos de la Central Obrera Departamental (COD) y ex dirigente del Sindicato de Trabajadores Mineros de Porco, Edgar Rejas aseguró que hay la necesidad de profundizar el debate sobre la intención del Gobierno de Morales.
Aclaró que los trabajadores mineros no están en contra de esa su intención, menos la de confabular en contra del Gobierno de Evo Morales como pretende hacer ver el Poder Ejecutivo ante la opinión pública, producto de los últimos conflictos sociales.
Sin embargo, el Estado debe tener las reglas claras para una nacionalización que fortalezca al Estado, sostuvo.

Historia triste

Rejas dijo que lo que buscan los trabajadores, es que no se repita la historia triste de la Comibol que en vez de ser una empresa estatal eficiente, fue la causante para la quiebra de la minería estatizada, producto de una galopante corrupción.
Si el gobierno garantiza que la Comibol será una empresa moderna y pujante para administrar estas empresas que pretenden ser nacionalizadas, los trabajadores porqué no podemos apoyar esa iniciativa, dijo.
El ministro de Minería, José Pimentel, anticipó la semana pasada que el Gobierno estudia la confiscación de cuatro minas, tres de ellas administradas por Glencore y otra por Pan American Silver.