jueves, 17 de febrero de 2011

 

SUBEDITORIAL

El dudoso rol de las FF.AA.

El dudoso rol de las FF.AA.

El 13 de junio de 2007, el Gobierno promulgó el Decreto Supremo 29158, mediante el que se asignó a las Fuerzas Armadas la tarea de ejecutar un “drástico plan de lucha contra el contrabando”.
Otro artículo del mismo decreto designaba como presidente de la Aduana Nacional de Bolivia al ex general César López en remplazo de la hermana de la actual Ministra de Desarrollo Productivo. Cómo terminó esa historia, es algo conocido.
Hace pocos días, a las Fuerzas Armadas se les dio otra tarea, también ligada al asunto del contrabando y sus consecuencias, la de colaborar a la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) y a Insumos Bolivia en la distribución de azúcar importada. Es decir, a los efectivos militares se les dio una tarea que hasta hace poco correspondía a tenderas de barrio.
Entre una y otra asignación de misiones castrenses han transcurrido casi cuatro años. Lapso durante el que, a juzgar por los resultados, las FF.AA. fracasaron en la lucha que se les encomendó. Es decir, fueron derrotadas por el contrabando. Las imágenes de un alto oficial de ejército humillado por turbas de contrabandistas en el altiplano paceño sin que el gobierno central le dé su respaldo, y las de un general destituido con ignominia de la Aduana Nacional coronaron esa derrota.
Tales experiencias no parecen suficientes para que el gobierno adopte una visión autocrítica y rectifique los errores que condujeron a los pobres resultados que ahora todos lamentamos. Lejos de ello, insiste en involucrar a las FF.AA. en la persecución de contrabandistas y que lo haga subordinándose a la Agencia para el Desarrollo de Macro Regiones y Fronteras (Ademaf). ¿Tendrán algún motivo para suponer que ahora obtendrán mejores resultados que durante los últimos cuatro años?