| Domingo 15 de agosto del
año 2004 Potosí - Bolivia
Desde El Sur
Recordando a Fray Vicente
Bernedo
Wilson
Mendieta Pacheco
Potosí
posee un santo: Fray Vicente Bernedo, nacido en Puente La Reina,
Navarra, España el primero de febrero de 1562. Sus padres
fueron Don Juan de Bernedo Echauri y Dña. Ysabel de
Albistur Urreta. Pertenecía a la Orden de los Dominicos.
Inicialmente recibió el nombre de Martín. Las primeras
letras las recibió en el hogar materno ya que su padre
participaba con el grado de Capitán en la Guardia de los
Virreyes en Navarra, asistiendo después en Plampona, a 25 Km. de
su pueblo natal a clases de gramática que ofrecía un
Maestro de apellido Saura, muy conocido en la región. En 1578
ingresó a la Facultad de Filosofía o Artes de la
Universidad de Alcalá de Henares. Por vocación propia,
cuando cursaba el segundo curso decidió – atraído –
ingresar como Novicio en el Convento de los Frailes Dominicos.
El primero de noviembre de 1581, a la edad de 19 años,
cumplió el Acto de profesión de fe adoptando el nombre de
Vicente. Era una persona sobria, caritativa y humilde en extremo. Desde
1583 a 1588 estudia Teología en el Monasterio de San Esteban de
Salamanca, y en mayo de 1586 recibe la Sagrada Orden del Presbiterado y
al año siguiente es designado Predicador del Rosario.
En 1596, Fray Vicente decide viajar al Nuevo Mundo convencido de que su
trabajo será de mayor utilidad para sus siervos. Con
fe se integra una de las caravanas de religiosos. Sin pensarlo, pero
lleno de fe llega al continente americano. Cinco años
después arriba a Potosí donde su labor pronto alcanza la
mayor admiración de sus siervos, a quienes brinda su mayor
ayuda. En el viaje de España al Nuevo Mundo conoce a sus colegas
Martín de Porres y a la futura Santa Rosa de Lima.
En 1601 sus sandalias de predicador le traen a la Villa Imperial.
El misionero se subyuga por la nueva realidad que observa a su
alrededor y una vez instalado en el Convento de Santo Domingo, adopta
como celda una humilde habitación en la que dormía en el
suelo y transcurría sus jornadas en una silenciosa modestia
tratando de infundir con el ejemplo a los encopetados ricos. La
población, absorta, admiraba su humildad.
Bernedo, anoticiado de las gentes que habitaban en la región
quemante del Chaco, no vacila a sus 57 años de viajar a ese
territorio cálido y lejano. La virtud de la humildad. La vida
penitente. La resistencia sobrenatural. La soledad lo lleva a
constituirse en signo de santidad. "Es el apóstol del Alto
Perú" repetían sus creyentes.
Su fallecimiento en la Villa Imperial se produce el 19 de agosto de
1619 a la edad de 57 años, pero los casi cuatro lustros que
vivió en las alturas del Cerro Rico fueron intensos e
impactantes en América y el mundo católico.
La bibliografía sobre el apóstol es abundante.
En 1675 en Lima, Perú, se publicó el libro "Vida y obra
de Fray Vicente Bernedo", el autor es Juan Menéndez; Salvador
Velasco escribió otro libro; el escritor boliviano Manuel
Frontana Argandoña en 1972 entregó al público
"Fray Vicente Bernedo y el Padre Brian Farrelly", en 1987 publico "Fray
Vicente Bernedo, apóstol de Charcas, Bolivia..."
La comunidad potosina no pierde su fe y devoción en el humilde
predicador. Por su parte, sus seguidores en España, en Puente La
Reina, mantienen latente la obra y el ejemplo que dejó
este predicador que admiraba a Potosí, cuya vida
transcurrió entre 1562 y 1619.
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